Las revistas infantiles no han muerto

Recuerdo que en los 90´s esperaba los suplementos de la revista Icarito de La Tercera con ansias, para mí era una verdadera ventana al mundo, ahí leí por primera vez conceptos como ecología, también recuerdo que durante mucho tiempo lo último que vi antes de dormir fue una imagen del nervio óptico pegada en la pared con cada una de sus partes indicada a todo color. La revista Icarito era la salvación cuando enviaban tareas del colegio, las enciclopedias muchas veces podían darte la información que necesitabas, pero Icarito llevaba tu tarea un paso más allá con imágenes recortables que la hacía digna de un 7. Muy pronto los tiempos cambiaron, llegaron los computadores, apareció Encarta y luego Google, crecí e Icarito quedó como un lindo recuerdo. 

Revistas infantiles en Chile: un poco de historia

La tradición de revistas infantiles en Chile se remonta a El Peneca que circuló entre 1908 y 1960 de la mano de Editorial Zig Zag. Luego vino Mampato dirigida por Eduardo Armstrong, quien, junto a su equipo, en el que se encontraba el ilustrador Thelmo Lobos, dieron vida a esta revista hasta 1978. Ambas publicaciones tienen en común que mantenían estrecha relación con sus lectores y lectoras, ya que recibían sus preguntas, colaboraciones y les invitaban a ser parte de un Club, como el Club de los Mampatinos. Ambas contaban con artículos, cuentos e historietas. Luego de Mampato, en plena dictadura chilena, el público infantil perdió espacio en las vitrinas de los kioskos para retomarlo en los 90´s con revistas como Icarito y los álbumes de láminas coleccionables, los que luego de la llegada masiva de internet se volvieron sitio web o desaparecieron para siempre. 

Sin embargo, hace unos años hemos visto cómo las revistas han comenzado a proliferar en el panorama cultural infantil, motivadas quizá por la necesidad de muchas familias que están buscando alternativas de entretención diferentes a las pantallas. En este artículo les comentamos algunos ejemplos de las nuevas revistas infantiles.

Las revistas El Peneca, Mampato e Icarito tuvieron presencia en los kioskos desde la década del 20 a los 90´s. Fotos de Memoria Chilena.

La Mochila de Ají Color: de sur a norte y de invierno a verano

“Revista para niños y niñas patiperros, inquietos, curiosos y preguntones”, así se autodefinen. La Mochila está dirigida por Pati Aguilera, Fito Holloway, Isabel Molina y Claudio Aguilera, ya conocidos por su labor en torno a la ilustración y la LIJ en la Galería Plop!, su mano se nota en la delicada selección de los y las ilustradoras que llenan sus páginas con sus personajes en una mezcla de estilos que resulta muy innovadora.

Cada número de La Mochila corresponde a una estación del año y, como buena patiperra, también tiene como escenario temático un lugar particular de Chile, en sus cuatro números ha recorrido Valdivia, Valle de Huasco, Torres del Paine y Santiago, de sur a norte y de invierno a verano. Con un énfasis en conocer el patrimonio cultural y natural, esta revista nos llama a descubrir monumentos y sitios de interés, a través de un juego de casillas que en cada entrega muestra un lugar diferente, incluso cuenta con un dado y fichas recortables para jugar. Las ilustraciones de Paula Bustamante llaman a tomar conciencia del cuidado del medio ambiente, también las de Garvo, con su entrañable periodista Sofía Escaparate, quien investiga y entrevista a animales que luchan por sobrevivir en ecosistemas contaminados, tales como los cisnes del Santuario del Río Cruces de Valdivia o los perros callejeros que acompañan a los manifestantes en Plaza Dignidad. También hay espacio para el patrimonio inmaterial, la sección Juguemos con Orethe Plath, dedicada a juegos y canciones populares, La entrevista de Eloísa a personajes de cuentos populares, como a los hermanos Hansel y Gretel. 

Además, esta revista nos invita a cocinar siguiendo las recetas ilustradas de Pati Aguilera – quien ya había coqueteado con la mezcla de ilustración y cocina con sus Cositas Ricas Ilustradascantar y tocar guitarra con diversas canciones, cortar y armar animales chilenos, pintar y enviar tus propias creaciones a La Mochila, tal como en el antiguo Peneca, pero ahora a través de correo electrónico.

Si quieres conocerla, puedes acceder a su primer número de forma gratuita aquí, a través de su Instagram están realizando un concurso en el que puedes ganar la colección completa.

La Wampo: valdiviana y colaborativa

“Con algunas amigas y amigos hemos creado este material para que hagas lo que quieras con él”, este texto es el primero que encuentras al abrir La Wampo, una iniciativa autogestionada desde Valdivia por Elisa Figueroa y Valeria Bravo, quienes en plena pandemia vieron la necesidad de llegar a niñas y niños con una revista que los invitara a desplegar su creatividad a pesar del encierro. Así surge La Wampo, que lleva ya tres ediciones en las que combina actividades artísticas, como dibujar, con otras como armar un traumatopo o hacer un tangrama. También llama a sus lectoras y lectoras a experimentar haciendo masa madre, identificar y recolectar hierbas, conocer lengua de señas o cocinar un queque. Todo esto en una edición sencilla que recuerda al fanzine y las ediciones cartoneras.

«Wampo» es una palabra del mapundungún que designa una embarcación que es construida colaborativamente por una comunidad a partir de un solo tronco. Así funciona también esta revista, de forma absolutamente autogestionada y con 25 colaboradores y colaboradoras están llegando, junto con un estuche con lápices, a cerca de 100 niños y niñas de los sectores de Barrios Bajos, Los Molinos, Niebla y Curiñanco. Siguiendo este espíritu colaborativo, La Wampo llama a enviar creaciones para su número 4 y cede los derechos de sus revistas, las cuales están disponibles en su página web.

Actualmente, La Wampo se encuentra en un receso, evaluando el formato en el que volverán con todas las medidas de seguridad que requieren los nuevos tiempos. Si quieres que esta revista siga llegando a niñas y niños de Valdivia y alrededores, puedes cooperar para que esto sea posible aquí.

Revista Wampo
Revista La Mochila

Capa: curiosidad de niña

Quizá lo primero que llama la atención de Capa es su peso, es que quizá no nos imaginamos una revista infantil con cerca de 60 páginas, en las que se celebra la curiosidad de pequeñas heroínas. Capa posee enfoque de género, ya lo señala su nombre, esta revista fue principalmente pensada para pequeñas y creada por un equipo de mujeres.

Esta publicación cuenta con cuatro números, cada uno gira en torno a un tema: las estrellas, la basura, el frío y la migración. Los cuales se desarrollan mediante entrevistas, manualidades, experimentos, reportajes, cuentos, cómic y otras actividades. En su segundo número aborda temas como el calentamiento global y el cuidado del medioambiente, ahí destaca el cómic dedicado a Wangari Maathai, activista por el medioambiente keniata y Premio Nobel de la Paz en 2004. También existe una entrevista a la bióloga marina, Camila Ahrendt, fundadora y directora de Plastic Oceans Chile. En este número, también invitan a experimentar creando bolas de semillas o un alimentador de pájaros.

Valentina De Aguirre es quien dirige este proyecto, es periodista con experiencia en el mundo de las revistas, comenzó esta iniciativa con un crowdfunding y luego de cuatro ediciones, hace unas semanas Capa ha anunciado que dejará de imprimir la revista para lanzarse en la tarea de crear y editar libros, el primero ya está disponible, es Mi increíble diario de un año inolvidable, el cual conserva algunos de las características de Capa, un diseño cuidado, con el objetivo de generar reflexión, despertar la curiosidad y creatividad en torno a este año 2020. Para conocer más sobre Capa, acceder a las revistas y a su nueva publicación pueden dirigirse a su página web.

Cambalache: divulgación científica y algo más

La revista Cambalache de la editorial de la USACH es la primera revista infantojuvenil de divulgación científica, dentro de sus objetivos busca despertar la curiosidad por la ciencia, la tecnología y las humanidades. Esta revista mezcla artículos de interés sobre temas científicos, como Casa Tecno, que aborda la necesidad de soluciones habitacionales sustentables e innovadoras, o ¡Y la lluvia caerá!, acerca de los efectos de la sequía en Chile, con actividades de experimentación como crear juguetes científicos. 

Otro aspecto interesante de Cambalache es que amplía lo que comúnmente (y equivocadamente) se considera ciencia, que en general relacionamos con las ramas de Física, Química y Biología, ya que aborda también aspectos relacionados con la lingüística, filosofía o sociología, como un artículo acerca del dinero y cómo ha evolucionado desde sus inicios en la historia mundial, la artesanía de Puerto Ingeniero Ibáñez o la muerte como parte de la vida. Esta diversidad de temas, tratados con la rigurosidad que corresponde a una edición universitaria, pero con la cercanía que debe poseer una revista de divulgación para niños, niñas y jóvenes hacen de Cambalache un ejemplo interesante e innovador de revista infantil y juvenil.

Mérito aparte poseen los cómics de Cómo observar un eclipse de Constanza Yovaniniz y Las neuronas que aplauden de Carlos Rozas y Felipe G. Serrano, los cuales destacan dentro de la propuesta estética bastante sencilla que caracteriza al resto de la revista, la cual, sin duda, puede mejorar para que resulte más atractiva para las miradas de niñas, niños y jóvenes cada día más exigentes. 

A pesar de lo anterior, la revista Cambalache es un buen ejemplo de una publicación realizada pensando en el público infantil y juvenil para despertar su curiosidad y amor por la ciencia, tecnología y humanidades. Sus dos números están disponibles para descarga gratuita aquí. 

Revista Capa
Revista Cambalache
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